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AC / DC

Posted by on May 6, 2019 | 0 comments

AC / DC

La electricidad viene siendo un agente terapéutico de primer orden desde las primeras civilizaciones mediterráneas, que emplearon anguilas con electricidad natural en algunas enfermedades reumáticas.

La ciencia, desde Faraday a Volta pasando por Benjamín Franklin, ha intentado gobernar esa fuerza que se encuentra en la naturaleza de forma espontánea, explicando fenómenos tan diferentes como los relámpagos de las tormentas o la contracción del músculo cardíaco.

Al igual que los fenómenos de la naturaleza, o por imitación de ésta, los fenómenos eléctricos son continuos o discontinuos. Corrientes continuas llevan a los ríos a la mar y corrientes intermiten llevan de vuelta al mar hacia la orilla de la Tierra.

Esta dialéctica de lo continuo o discontinuo, de lo continuo o lo alterno, también se dio en la electricidad (y en el nombre de un grupo musical).

Los investigadores de final del siglo XIX, Edison y Tesla (aunque soportado por el empresario Westinghouse), defendieron diferentes modelos de generación y transmisión de corriente eléctrica.

Edison planteó un generador de corriente continua y fue el que tuvo la visión de reemplazar los combustibles como aceite, gas o petróleo para la iluminación de calles, hogares o fábricas y construyó la primera central eléctrica. Sin embargo, la corriente alterna de Tesla, más segura en su manipulación sin la generación de calor de los cambios de voltaje y la eficiencia en la transformación de pequeño a gran voltaje y vuelta al pequeño, utilizado en la conducción, se hizo más segura y eficiente, y acabó imponiéndose en su batalla comercial.

Desde aquel momento la corriente alterna es de uso comercial, su polaridad cambiante y la posibilidad de elevar la tensión de manera muy importante y bajar la intensidad de corriente al mismo tiempo, permite el transporte a larga distancia con una mínima pérdida de energía.

Esto se consigue mediante los transformadores, permitiendo gran ahorro de costes y escasa pérdida en forma de calor. La compañía cambió el nombre de Westinghouse Electric a General Electric.

En Medicina, Duchenne, médico e investigador, ya anticipó el uso de la corriente intermitente alterna en patología muscular mediado el siglo XIX.

Los dispositivos de generación de corriente terapéuticas los podemos clasificar de una forma gruesa en aparatos para iontoforesis: aparatos de corriente continua de baja potencial: genera algo de calor por la resistencia eléctrica, pero consigue la absorción de fármacos que con la electricidad se ionizan, atravesando las membranas y entrando intracelular.

Por el contrario, los modelos de estimulación eléctrica suelen emplear corrientes discontinuas produciendo éstas un efecto analgésico por liberación de neurotransmisores, especialmente sean corrientes con ondas rectangulares, sinusoidales, triangulares, bifásicas.

Los mecanismos de la analgesia eléctrica pueden estar producidos por varias causas como son:

-Estimulación sensitiva directa de la raíz nerviosa, aumentando el umbral de descarga.

-Analgesia local por estímulos sensitivos con componente galvánico (foresis de catabolitos que irritan químicamente).

-Relajación muscular y liberación de tensión.

-Liberación de mediadores neuroquímicos en interneuronas que disminuyen o bloquean la transmisión de las fibras C o A-delta implicadas.

-Contracción muscular intermitente que reduce la tensión por acción directa sobre las fibras musculares.

En la práctica clínica suelen realizarse combinaciones de varios modos de administración de corriente que aceleran, potencian o complementan los efectos de los mecanismos aislados, como de iontoforesis sobre zona dolorida de medicación analgésica y la contracción-relajación del músculo relacionado.

Cuando el proceso es agudo se utilizan los mecanismos más suaves y cuando está más evolucionado, estímulos más enérgicos para mejorar el funcionamiento muscular, usando frecuencias bajas que logran una reeducación muscular.

Como podría apreciarse en la naturaleza, los ríos llevan corriente continua y la mar discontinua; la energía de un río, aunque genere un efecto claro siempre es de menor intensidad que la del océano que actúa de una forma discontinua, pero con una potencia descomunal.

Continua o discontinua, la electricidad es y será elemento terapéutico, pero también, como la naturaleza, debe conocerse su efecto y emplearlo con sensatez, para evitar efectos devastadores por exceso o ineficacia por defecto.

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