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LA QUÍMICA DEL CEREBRO

Posted by on Ene 29, 2018 | 2 comments

LA QUÍMICA DEL CEREBRO

El cerebro, el tejido más noble de nuestro organismo, donde se procesa nuestra experiencia, nuestras percepciones, nuestros sentimientos y nuestra identidad tiene un funcionamiento electroquímico al igual que el resto de las células del cuerpo.

La evolución ha dado lugar a un complejo sistema de comunicaciones entre los millones de células de los organismos pluricelulares. De esta manera, cada grupo celular especializado actúa de manera coordinada como una única entidad y pueden establecerse conversaciones entre diferentes órganos o tejidos que ordenan o responden órdenes en un círculo de interacción sin fin.

Si profundizamos en la manera en que las neuronas se comunican, encontramos que la actividad eléctrica que las activa o las inhibe precisa de unos mediadores químicos para atravesar el abismo sináptico que hay entre ellas, imposible para la corriente eléctrica, algo sencillo para los neurotransmisores.

Estos mediadores químicos son producidos en el soma de la neurona emisora y almacenados en pequeños depósitos, recorriendo la célula hasta la unión sináptica donde son segregados mediante un mecanismo llamado exocitosis, en el que esas vesículas se liberan a la sinapsis para generar una acción en la neurona destinataria actuando sobre unas estructuras específicas, los receptores. La mayoría de esos receptores son inotrópicos abriendo o cerrando canales transmembrana a iones que entran o salen de la célula generando un efecto específico, cambiando el potencial eléctrico y producido potenciales de acción que transmiten el impulso nervioso, todos los impulsos nerviosos tienen un funcionamiento semejante.

Los neurotransmisores son pequeñas moléculas de diversas categorías y con diversas funciones desde colinérgicos como la acetilcolina a adrenérgicos, sean catecolaminas, como adrenalina, noradrenalina y dopamina; o  indolaminas  como serotonina, melatonina e histamina.

 

Pueden ser también aminoacidérgicos como GABA, taurina, glicina, beta alanina, glutamato y aspartato; peptidérgicos  como endorfinas, vasopresina, oxitocina,  neuropéptido Y, sustancia P,  somatostatina, colecistoquinina, neurotensina, etc, etc.

Están compuestos básicamente de nitrógeno, oxigeno, carbono e hidrogeno y su acción se limita a la neurona contigua, lo que las diferencia de otras secreciones como las hormonas que tienen una acción mucho más amplia sobre tejidos u órganos completos.

Veamos algunos:

El glutamato: es el principal neurotransmisor excitatorio e interviene de manera muy especial en las funciones cognitivas como el aprendizaje, o la memoria.

 

El GABA, acido gamma amino butírico: Se opone en sus funciones al anterior ya que su misión es fundamentalmente inhibitoria o sedante de la actividad neuronal, interviene en la regulación de la ansiedad, la conciencia y en parte en el control motor y en la visión.

La acetil-colina, es el neurotransmisor del aprendizaje, se libera en la unión neuromuscular, a nivel de los ganglios del sistema nervioso autónomo y en el cerebro participa en la regulación de la atención, la motivación, la memoria y el aprendizaje, aunque su acción más general está en el movimiento. Los nervios motores la emplean como neurotransmisor.

La serotonina, producida en los núcleos del rafe del tronco cerebral, se relaciona con el estado de ánimo, neurotransmisor de la felicidad, participa en los ritmos circadianos, la alimentación, el sueño y la vigilia.

La dopamina, es el neurotransmisor que media los fenómenos de recompensa y placer, en los fenómenos de adicción el comportamiento y en el movimiento y se altera de forma dramática en la enfermedad de Parkinson.

Las endorfinas son los opioides naturales, endógenos y regulas en cerebro y médula espinal bloqueando el dolor y el estrés aunque implican también control de la conciencia o la respiración.

Hay muchas más sustancias implicadas como determinados iones como sodio, potasio, calcio, magnesio, radicales libres, hormonas como tiroideas o sexuales, adrenalina o noradrenalina, oxitocina y factores de crecimiento o inflamatorios TNF-alfa,  etc.

Si la red neuronal, descrita por Cajal como constituida por células individuales es extremadamente intrincada, con miles de millones de sinapsis que pueden variar su  configuración, la complejidad de los procesos se incrementa al analizar cada uno de los múltiples actores neuroquímicos implicados, sujetos a infinidad de otras interacciones.

Todo esto explica lo complejo del funcionamiento cerebral, la cantidad ingente de actores involucrados y lo difícil que puede llegar a tratar el dolor de forma satisfactoria frente a todas estas variables.

El conocimiento que tenemos actualmente sobre la fisiología cerebral nos permite albergar esperanzas en el futuro, aunque la tarea que queda es ingente y precisa dedicación de personas y de recursos en el esfuerzo de entender el dolor y así poder mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.

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2 Comments

  1. Exquisito artículo. Siempre con un nivel de conocimientos que hace atesoremos los menos legos cada vez un poco más de su sabiduría DOC. Cordial saludo

  2. Estimado Dr. Excelente explicación para una lega en la materia, pero como sea así, que lo es, ya no llegó a la solución si tengo en cuenta mi fisiología cerebral.
    Un abrazo

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