Diagnostrum

Simple Mobile Health

TRABAJAR EN EQUIPO

Posted by on Dic 4, 2017 | 0 comments

TRABAJAR EN EQUIPO

La medicina, a lo largo de los siglos, ha ido cambiando, ampliando sus objetivos, sus conocimientos, las técnicas y habilidades necesarias para su desempeño. Se ha hecho más y más compleja, haciendo tarea difícil mantenerse al día y prácticamente imposible dominar todos y cada uno de los conocimientos que la componen. Por ello, de los objetivos más importantes en nuestra profesión, uno de los más reiterados en los últimos tiempos es el trabajo en equipo.

Pero ¿qué es trabajar en equipo?, ¿qué es un equipo?, ¿cómo se constituye?, ¿cómo se mantiene?, ¿realmente es necesario?, ¿es rentable?

Todas estas y muchas más preguntas nos asaltan en el día a día sin encontrar una respuesta satisfactoria. En muchas ocasiones, incluso sin encontrar si quiera una respuesta, aunque no sea satisfactoria.

El trabajo como profesionales de la salud cada vez se ha ido haciendo más complejo y sofisticado, formando cada uno de nosotros parte de una gran red de elementos entrelazados.

De los médicos de pueblo, héroes anónimos, todoterrenos por necesidad, expertos en humanidad y cargados de sentido común, siempre disponibles y dispuestos y con un bagaje científico limitado, pero con un conocimiento medico inconmensurable, hemos pasado al nuevo paradigma de la medicina, los expertos atómicos. Atómicos por serlo de muy pequeñas parte de nuestra ciencia, pero con una precisión casi absoluta, capaces de detectar la mutación en un único gen, aunque perdiendo la visión de conjunto del resto del paciente.

Por eso, nuestra medicina necesita la colaboración de otros que, sumando sus conocimientos y voluntades, aportando su inteligencia y dedicación, permitan afrontar el reto global de una atención cada vez más compleja y exigente.

Aquellos médicos abnegados que vivían en la puerta siguiente a la de sus pacientes han sido reemplazados por superestructuras sanitarias basadas en el aseguramiento, en la concentración de servicios, en instalaciones sanitarias y en enjambres de profesionales cualificados de una forma distinta, hasta completar diagnósticos y tratamientos entre todos.

Eso es el trabajo en equipo: las piezas encajan y juntas resuelven el enigma, mueven la maquinaria o consiguen sacar adelante el hormiguero y su descendencia.

Para un trabajo en equipo, se hace necesario un objetivo común y una coordinación de los esfuerzos, que se puede hacer con un sistema basado en el liderazgo clásico, un único jefe y una estructura piramidal, lo que genera una relación de dependencia o una estructura colaborativa, solidaria con una relación igualitaria y una corresponsabilidad de cada miembro del equipo.

La primera permite un funcionamiento sin interferencia siempre que el líder sea el mismo y se puedan cambiar los demás elementos con una cierta facilidad. El líder es el elemento más complicado de sustituir y el flujo de autoridad e información es unidireccional.

La segunda permite cambiar cualquiera de los elementos, manteniéndose su capacidad y con mínimas distorsiones de funcionamiento. El flujo de autoridad e información es transversal, lo que no solo evita tensiones relacionadas con esa autoridad, sino que facilita la innovación.

El problema es que, cuando muchos hablan de trabajo en equipo, piensan en el primer sistema, es decir, tengo un equipo que trabaja para mí y yo lo dirijo, soy la guinda sobre ese pastel. Deja dudas que ese realmente sea un trabajo en equipo y casi siempre está abocado a generar tensiones o reemplazo en sus miembros por falta de reconocimiento o sintonía.

El segundo sistema hace sentirse a cada uno de los elementos piezas esenciales, no solo de los logros anteriores, sino de los proyectos de futuro. Lo que sostiene la organización es el sano orgullo de pertenencia a la organización y la satisfacción de los logros de la misma, la conciencia de la importancia que cada pieza tiene en el todo.  Hace falta mucha más capacidad de diálogo, menos afán de protagonismo y un respeto a los demás y a sus peculiaridades, que no siempre es fácil, pues requiere esfuerzo y conocimiento, pero que se puede desarrollar.

No hay nada más natural que lo que está bien ensayado y cuando vemos a las orquestas filarmónicas o a los grupos de baile moverse al unísono, no debemos pensar que solo es talento natural o improvisación, es el esfuerzo de voluntad y de repetición como gran parte de las cosas en la vida.

Se consigue más con dedicación, con voluntad, que con talento, por grande que este sea, y en una organización cada elemento no solo es importante, suele ser imprescindible.

Otros interesantes posts: 

Casi el diez por ciento de la anafilaxia inexplicada es debido a la garrapata “Reverse Zombi”

El autismo afecta las reacciones al olfato humano, según una nueva investigación

0 Comments

Trackbacks/Pingbacks

  1. Casi la mitad de todos los abortos en el mundo son inseguros | Diagnostrum - […] TRABAJAR EN EQUIPO […]
  2. ADICCIONES | Diagnostrum - […] TRABAJAR EN EQUIPO […]

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *