Diagnostrum

Simple Mobile Health

Los Ganglios

Posted by on Oct 23, 2017 | 2 comments

Los Ganglios

El nombre de ganglio proviene del término griego ganglion, “conglomerado”, “nudo”, “tumor”. Los ganglios son grupos de células o de parte de ellas que constituyen pequeños nódulos, a modo de estaciones en el trayecto de otras estructuras.

No se deben confundir con los gangliones, formaciones quísticas que aparecen en la proximidad de las muñecas como dilatación de las vainas tendinosas sometidas a traumatismos o sobreesfuerzos repetidos. Aunque la etimología es la misma, son formaciones distintas y, en este caso, los gangliones son de significado patológico, aunque benigno.

Existen otros ganglios, los linfáticos, que agrupas células del sistema inmune, los linfocitos. En este caso, los ganglios son estaciones de filtrado e inmunomodulación donde se reconocen y neutralizan agentes patógenos y donde el sistema inmune presenta los antígenos a las células que van a procesar la respuesta defensiva.

Estos ganglios se encuentran diseminados por toda la superficie corporal y también en su interior, siguiendo los vasos linfáticos, verdaderas vías de serbio del sistema inmune por donde la linfa circula de forma lenta y sinuosa por todo el cuerpo.

Su función defensiva hace que se inflamen y por tanto se hagan visibles cuando hay patología, sea inflamatoria o tumoral y por tanto se relacionan con el diagnóstico de estas enfermedades: desde las neoplasias de mama, al linfoma o los tumores pulmonares o los de colon, los ganglios linfáticos y su afectación, tienen un significado diagnóstico y pronóstico en las enfermedades y su evolución.

La casuística incluye a los ganglios o núcleos basales, que son un grupo de núcleos o masas de sustancia gris (acumulaciones de cuerpos o somas de neuronas) que se hallan en la base del cerebro, en el complejo sistema de las vías ascendentes y descendentes de sustancia blanca y acabalgados sobre el tronco del encéfalo.

 

El sistema nervioso, y concretamente las neuronas, tienen la peculiaridad de poder distinguir las partes de la célula y su localización casi de forma macroscópica. Esto es porque el cuerpo celular se agrupa en algunas zonas, es lo que llamamos sustancia gris. Los axones o extremos longilíneos que transmiten la información a distancia se localizan y agrupan en otras. Sería algo parecido a la iluminación de un árbol de navidad: una agrupación de bombillas por un lado y cables conductores por otro que, sumados, dan un conducto mayor (sirva de ejemplo grueso).

La agrupación de núcleos celulares supone una estación de modulación en el proceso de transmisión e integración nerviosa. Cada uno de estos núcleos o ganglios basales se relaciona con diversas funciones. Desde el miedo de la amígdala a la coordinación motora del estriado, ayudan a la regulación del movimiento voluntario, al aprendizaje de habilidades motoras, mientras que los movimientos de las extremidades, facilitan el mantenimiento postural y el inicio y final del movimiento.

Estos ganglios no son accesibles y su funcionamiento, normal o patológico, se suele diagnosticar con test funcionales o pruebas de imagen, especialmente la resonancia magnética. Su situación junto a la base del cráneo los expone menos a interacciones externas. Estos núcleos son la parte más primitiva del encéfalo y, además de gobernar estas funciones motoras, regulan algunas de las funciones elementales de la supervivencia, el reconocimiento de las amenazas basado en indicios muchas veces ínfimos pero ancestrales, el sonidos o los olores, algo que compartimos con otros animales menos evolucionados.

Los nervios craneales disponen de ganglios de Gasser del Trigémino o esfenopatatino, ambos forman parte también del sistema nervioso central.

Los ganglios espinales o raquídeos constituyen una pieza esencial en muchas patologías dolorosas que se relacionan con la columna vertebral. Esto es porque recogen los núcleos de las neuronas de la vía aferente, la que recoge los estímulos desde la piel u otros órganos, y los lleva al sistema nervioso central.

Los ganglios raquídeos recogen y modulan la información sensitiva y son esenciales en la fisiología del dolor, desde los niveles cervicales a los sacros. De hecho, son uno de los objetivos más buscados a la hora de realizar tratamientos intervencionistas del dolor, ya que si somos capaces de regular el flujo de información a ese nivel, podemos controlar una parte muy importante de las percepciones dolorosas que llegarán a médula y encéfalo. Es lo que denominamos neuromodulación y tiene una de sus herramientas más usadas en la radiofrecuencia y recientemente en la estimulación eléctrica mediante implantes a nivel periférico.

Existe un último grupo de ganglios, los del sistema simpático: cadenas de nervios que tienen un sistema paralelo a los nervios sensitivos y motores, y se encargan de las respuestas vasculares y viscerales. Son un sistema de regulación más o menos autónomo, inconsciente, que interactúa con los nervios conscientes, pero que reciben y dan una influencia continua y adquieren gran protagonismo en patologías como el dolor regional complejo o algunos cuadros pélvicos, como la vulvodinia o cistitis intersticial, que pueden gobernarse desde el ganglio impar.

Esos ganglios simpáticos, estrellados, celiacos, lumbares, gobiernan los flujos vasculares e influyen también en la percepción dolorosa, por lo que sobre ellos realizamos bloqueos simples o neurolíticos.

Así pues, vemos que cuando se habla de ganglios debemos aclarar qué ganglios y qué localización, a fin de saber su fisiología y sobre todo el protagonismo que puede tener cada uno en una enfermedad determinada.

Otros interesantes posts: 

La sangre de las mujeres que han estado embarazadas podría ser fatal para los hombres en las transfusiones, según un estudio.

2 Comments

  1. Excelente información! Q se perpetúe en el tiempo. Mil gracias.

  2. No existe tal percepción dolorosa, el dolor no se puede percibir.

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *