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5 consejos de nutrición sin sentido

Posted by on Mar 1, 2016 | 0 comments

5 consejos de nutrición sin sentido

Muchas veces, los consejos nutricionales que corren de boca en boca no son los más apropiados, incluso si proceden de nutricionistas y expertos en la materia.

El mundo de la nutrición está muy contaminado por la creencia popular y la falta de estudios e investigaciones en algunos temas hace que la información falsa siga expandiéndose sin parar.

Por ese motivo, hoy revelamos 5 consejos de nutrición sin sentido que todo el mundo debería conocer.

Por Nutrición Sin Más

 

1. La yema del huevo es nociva para la salud: retírala

Es cierto que la yema del huevo contiene grandes cantidades de colesterol y que un consumo excesivo puede tener consecuencias negativas.

Sin embargo, la yema de huevo no solo contiene colesterol: está repleta de nutrientes importantes para el organismo.

De hecho, al consumir únicamente la clara, tan solo obtenemos proteína.

Investigaciones recientes han demostrado que el colesterol presente en los huevos no altera los niveles de colesterol en sangre y su único efecto en este último es positivo.

Asimismo, numerosos estudios han revelado que el consumo de huevo no aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, tal y como se creía hace unas décadas.

Un huevo entero es un alimento muy nutritivo y, mientras no se abuse de su consumo, comer huevos es completamente seguro y saludable.

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2. Una dieta baja en grasa y rica en carbohidratos es apropiada para todas las personas

Durante mucho tiempo, se ha dicho que una dieta baja en grasa y rica en hidratos de carbono era la mejor dieta que existía, sin importar la situación propia de cada persona.

No había evidencias científicas que respaldasen dicha afirmación y tampoco había pruebas de que las grasas saturadas aumentasen el riesgo de enfermedades cardiacas.

Aún así, muchos nutricionistas y médicos aconsejaban evitarlas y recomendaban una dieta baja en grasa para prevenir problemas cardiovasculares.

Afortunadamente, durante este periodo empezaron a realizarse estudios sobre este tipo de dieta, llegándose a la conclusión de que está muy lejos de ser la dieta perfecta.

Y lo más importante, las personas con obesidad, síndrome metabólico y diabetes tipo 2 deberían evitarla a toda costa.

 

3. Las calorías cuentan más que la calidad del alimento

Uno de los mayores mitos en el mundo de la nutrición es afirmar que el aporte calórico de los alimentos importa más que la procedencia de las calorías.

Las calorías son importantes, sí, pero no es necesario contarlas y obsesionarse con ellas.

¿Sabías que nuestro cerebro controla qué comemos? También cuánto, cuándo comemos y las calorías que quemamos.

Además, cada caloría es diferente según su origen y no afecta de la misma manera a las  hormonas y al organismo.

Por ejemplo, las calorías presentes en las patatas nos hacen sentir llenos con menos cantidad de comida que si comemos un helado.

Por tanto, una caloría no es una caloría y no son lo más importante a la hora de perder peso.

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4. Los aceites vegetales son la mejor opción para cocinar

Otra de las recomendaciones sin sentido hechas por nutricionistas es la del uso de aceite vegetal o de semillas para cocinar.

Según algunos estudios, los aceites vegetales y de semillas pueden reducir los niveles de colesterol y, por tanto, su consumo es beneficioso.

Sin embargo, los inconvenientes de este tipo de aceites superan con creces sus “ventajas”:

–          Contienen grandes cantidades de ácidos grasos omega 6, lo que puede desequilibrar el balance omega 6/omega 3 y causar inflamación.

–          Contienen grandes cantidades de grasas trans, un tipo de grasa súper nocivo responsable de muchas enfermedades.

–          Contienen grandes cantidades de grasas poliinsaturadas, las cuales se dañan con temperaturas elevadas.

¿Aún piensas que el aceite vegetal es bueno para preparar tus platos?

 

5. La margarina es mejor que la mantequilla

Vayamos al grano, la margarina ni siquiera es un alimento.

La margarina es un producto procesado derivado de la mezcla de aceites vegetales e ingredientes artificiales.

Al igual que los aceites vegetales, está repleta de grasas trans y, por consiguiente, no posee más que efectos negativos para la salud.

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¿Cuánto tiempo y estudios se necesitan para concienciar al mundo de todas estas mentiras?

 

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