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¿Cómo enfrentar sin educación la autogestión del cuidado y el conocimiento de lo que significa el Alzheimer para todos?

Posted by on Mar 26, 2014 | 1 comment

¿Cómo enfrentar sin educación la autogestión del cuidado y el conocimiento de lo que significa  el Alzheimer para todos?

¿Cómo enfrentar sin educación la autogestión del cuidado y el conocimiento de lo que significa  el Alzheimer para la sociedad y la familia?

El nuevo siglo ha traído bajo el brazo de la realidad de la innovación tecnológica, cuya fuerza transformadora ha cambiado la realidad social y profesional, lo cual nos enfrenta a la transición de ciudadanos analfabetos digitales, a semi-digitales, a digitales nativos, este nuevo escenario ha transformado la relación tradicional médico-paciente de la mano de la innovación tecnológica.

Los profesionales de la salud que estamos en la periferia de la Tercera Edad, hemos dejado atrás la amenaza que significaba Internet y el modelo conductual conocimiento-autoridad; como también para los ciudadanos-enfermos, donde los tijeretazos en el sector salud y con Internet no alcanza para todo.
Este estereotipo genera nuevos mitos entre cambiantes realidades, este escenario sufre una tensión dinámica que crea y recrea fortalezas y amenazas para comprometer al ciudadano-enfermo en la auto-gestión de la salud y los cuidados, como también en la toma de decisiones en los procesos de salud y enfermedad (S+E).

De la codependencia del profesional de la salud a la transición de la autogestión de los cuidados requiere el compromiso, corresponsabilidad, conocimiento, motivación y adaptación al cambio constante del ciudadano. La autogestión del cuidado conlleva el compromiso del ciudadano-paciente actual o futuro, lo cual contribuye a la calidad de vida, la seguridad, pero no necesariamente es una herramienta para todos, si el ciudadano no se implica, poco se puede hacer desde la sociedad médica, pero mucho desde la GERONTOEDUCACIÓN ya que esta herramienta contribuye a crear alternativas para cada ciudadano-paciente, para cada enfermedad y para cada familia camino al 2050.

El compromiso del ciudadano-paciente no necesariamente puede estar de acuerdo con las estrategias instrumentadas, no le quedará otra realidad que aceptar las reglas de juego del sistema de salud. Lograr el compromiso del ciudadano-paciente conlleva primero, que los profesionales de la salud y la sociedad recorran un camino hacia el cambio cultural, en busca de la construcción de la autonomía y la participación activa en la gestión del cuidado en la salud y en la enfermedad de los que envejecen en casa camino al 2050.
La libertad para la toma de decisiones conlleva educación-formación-información-capacitación, para que cada uno decida lo mejor sobre su propia vida y que se haga cargo de sus propias decisiones, como un derecho propio de la naturaleza humana.
El compromiso conlleva información-educación-formación del ciudadano-paciente actual y/o futuro, sobre una matriz basada en el conocimiento y este aspecto se constituye en un verdadero desafío con y para todas las edades camino al 2050.

Si bien es cierto que entre los principales síntomas de la demencia tipo Alzheimer es la pérdida de memoria reciente o episódica como consecuencia de la muerte neuronal que se lleva a cabo en el lóbulo temporal, donde esta localizado la corteza entorrinal (antero lateral) y el hipocampo, el desarrollo de está enfermedad se lleva de forma asintomática hasta una etapa avanzada de esta enfermedad.

La pregunta que nos debemos hacer por qué sucede así? La respuesta puede ser compleja pero también sencilla: LA POBRE EDUCACIÓN MULTIDOMINIO DE LA VIEJA Y NUEVA SOCIEDAD, en el campo de la salud-enfermedad-dependencia camino al 2050.

Entre los “protagonistas” la proteína Tau, el beta-amiloide, la ApoE-e4, la proteína ciclofilina A (inflamación y aterosclerosis), alteraciones de la barrera hemato-encefálica, como también las viejas y nuevas exposiciones ambientales crónicas, tanto a viejas, como nuevas sustancias de uso industrial, comercial,farmacéutico, cosmético, nutricional y de uso doméstico, que aún no han sido investigadas a escala local, regional y global, con relación a la interacción entre estas, el envejecimiento y la demencia tipo Alzheimer.
Cada día avanzamos más en la comprensión exacta de cómo el componente genético y epigenético alteran las complejas interacciones moleculares, neuro-químicas, estructurales y funcionales del cerebro.
Cada día que avanzamos más en el conocimiento de la demencia tipo Alzheimer, aparecen nuevos actores moleculares y ambientales, como también como ésta enfermedad se transformara en la principal causa de muerte a escala local, regional y global, asociada al tsunami del envejecimiento demográfico. De esta forma en norte-américa ya ha subido al “podio” para ser la tercera causa de muerte la demencia tipo Alzheimer (1), donde el Centro de Control de Enfermedades (CDC) la menciona como la sexta causa principal de muerte en los Estados Unidos. Lo que genera contradicciones con la/s causas de muerte actual. En este escenario la causa de la enfermedad continúa siendo la “gran” desconocida, y la diana terapéutica para su tratamiento, aún no ha sido diseñada para “cambiar”, “modificar” o “enlentecer” la historia natural de esta enfermedad multi-dominio camino al 2050.

¿Cuándo llega el Alzheimer a que nos enfrentamos? ¿Sabemos realmente cuales son los desafíos personales, del enfermo y la enfermedad que debemos conocer desde el punto de los cuidados? ¿Cómo resolver la conflictividad personal y familiar de una forma saludable y funcional a la interacción enfermo-enfermedad-cuidador? ¿Qué rol juega la motivación, las emociones, el estrés y la ansiedad que genera el diagnóstico de esta enfermedad? ¿La emoción es un “ingrediente” necesario para la adaptación de este escenario?
¿Cómo las exigencias internas y externas interactúan (+/-) con el enfermo, el cuidador y la demencia tipo Alzheimer?

Por todo esto, como médico gerontólogo clínico y social, considero que las intervenciones clínica y sociales son herramientas que deben conllevar innovación social, lo que permite transformar de una forma innovadora las intervenciones de los cuidado actuales y futuros, ayudando, entrenando, capacitando y apoyando a las familias, a los enfermos. De tal manera que en el conjunto de acciones contribuyan a la sostenibilidad del nuevo sistema socio-sanitario integrado.
Con estas innovadas intervenciones lograremos “cambiar”, “enlentecer” o “modificar” por ahora el desarrollo de la demencia tipo Alzheimer, aumentando la eficiencia, reduciremos a través de estas intervenciones la activación SCPD, que son la principal causa de institucionalización de este tipo de enfermos y de sobrecarga en el cuidador principal.
Este tipo de enfermedad requiere intervenciones personalizadas, adaptadas a cada familia, y a cada cuidador principal, incorporado en el “radar” de los cuidados innovadores la sostenibilidad del sistema de salud, como parte de un proceso integral e integrador de cuidados socio-sanitarios. Teniendo en cuenta cuatro co-factores interactuantes (+/-):

1.-Enfermo
2.-Enfermedad
3.-Familia
4.-Sistemas de salud (P+P) y social de apoyo.

El desarrollo de bio-marcadores, nos deben permitir discriminar entre personas sanas y enfermas, lo cual constituye un co-factor determinante para identificar adecuadamente a estos enfermos, minimizar las RAM o adaptar las dosis, como también lograr la eficiencia en la utilización del uso de los actuales fármacos como los nuevos fármacos que aparecerán en el futuro (fármacos biológicos).
La innovación en las intervenciones psico-sociales-funcionales, no son un revolución, pero sí un “pequeño” paso importante en la evolución de la innovación en los cuidados, lo cual conlleva cambios tanto para los sistemas de salud, como para los de apoyo social, pero también desafíos y oportunidades, tanto para las empresas de servicios de cuidados, como para los sistemas de salud, y un importante beneficio para los que envejecen en casa camino al 2050. Este post conlleva la intencionalidad de un futuro esperanzador, sabiendo que no es posible saber qué nos deparará el futuro, pero conociendo el perfil de la macro-economía y del mercado laboral, les puedo asegurar que estamos enterrando la sociedad de la opulencia, y estamos asistiendo al nacimiento de la sociedad de la austeridad y la corresponsabilidad social con y para todas las edades.

El que “guarda siempre tiene” y el que no olvida el mensaje de los tiempos vivirá con mucha “precaución” camino al 2050. Entre el fin del empleo y el nacimiento de la empleabilidad con y para todas las edades.

(1) Investigación, realizada por la Rush University Medical Center en Chicago, y publicado en la American Academy of Neurology. Asociación de Alzheimer y la Fundación Jeffrey Epstein VI, y la Universidad de Rochester y de la Universidad del Sur de California.

No dejes de leer al Dr. Carlos Gil Gálvez:

De la transición epidemiológica, a la transición de los cuidados centrados en la persona, la enfermedad y la familia

Violencia, abuso, maltrato y/o Trato negligente en la Tercera Edad. CONCLUSIONES

 

1 Comment

  1. Me gustaría tener acceso a próximos artículos sobre el tema
    M ines

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